Alishan
- saraiescandon
- 5 dic 2022
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Alishan es una reserva natural con un pueblito de unas cuantas calles, se encuentra en las montañas de Taiwán se podría decir que está en el corazón de la isla. Esta reserva natural nunca la contemplé dentro de mis destinos para visitar en Taiwán, pensé que era muy similar al bosque de niebla en Xalapa o a los bosques que había visitado en Canadá. Sin embargo, me dejó sin palabras es un lugar tan espectacular y como de cuento de hadas.

Alishan se encuentra a unos 2500 metros sobre el nivel del mar, la mayoría de sus temperaturas son debajo de los 24° C aún en verano. La reserva antes era hogar de la tribu Tsou. Para llegar a este pueblito desde Taipéi se debe de tomar el tren hasta la estación de Chiayi y después se puede tomar un autobús o un tren, pero el tren no llega hasta Alishan, sino que llega un pueblito cercano y después debe de tomar el autobús a partir de aquí. Si se toma el autobús desde la estación de Chiayi en lo personal recomendaría tomar medicina para los mareos porque el camino está lleno de curvas por aproximadamente hora y media. Y aunque estoy acostumbrada a viajar en casi todo tipo de transporte este recorrido fue muy difícil para mí, me enfermé a mitad del camino. Por esta razón recomiendo tomar medicina para el mareo antes de tomar el autobús. No importa en qué época del año visites la reserva, tienes que saber qué hará frío porque casi siempre a esa altura de la montaña las temperaturas son bajas.
Recomendable quedarse de tres a cuatro días. Aunque la reserva es muy grande, diría que los lugares accesibles no son tan grandes son pequeños senderos no más grandes de 3 o 4 km por lo que se pueden hacer muy rápido. Los senderos suelen ser muy parecidos son los mismos paisajes: bosques con árboles enormes y únicamente puedes observar diferentes tonos de verdes. Estos bosques son recorridos por senderos con bastantes escaleras, debes en cuando te encuentras puentes colgantes o pequeños templos. También cuenta con miradores, donde puedes contemplar el resto de las montañas. Las cosas más atractivas del lugar creo que son el recorrido en tren, una pequeña máquina roja muy antigua que te lleva a dos puntos importantes de la reserva, aunque también puedes acezar a estos puntos caminando o en bicicleta. La otra atracción de la reserva fue sin duda la que me dejó sin aliento y me sacó las lágrimas, ver el amanecer.
Si vas a Alishan su principal atracción es ver el amanecer. Levantarse a las cuatro de la mañana, tomar el tren que te lleva un punto alto de la montaña, después hacer una pequeña ruta de kilómetro y medio para llegar al punto más alto y así ver como el sol se asoma por las montañas más altas de Taiwán. Esta experiencia ha sido una de las mejores que viví en Taiwán. Me costó trabajo levantarme a las cuatro de la mañana, más porque hacía demasiado frío yo creo que estábamos a unos 5 °C. Se tienen que caminar a la estación del tren y después esperar porque no éramos los únicos preparados para ver el amanecer eran unas 80 personas en total. Una vez que tomamos el tren solamente tuvimos que esperar a llegar a la estación. Hay dos lugares donde se puede ver el amanecer uno es en la estación y el otro es hacer una caminata de 1 km y medio a un punto más alto. Esperamos unos cuantos minutos, ya que aún era de noche y de repente el sol empezó a asomarse por las montañas y sin darme cuenta me empezaron a salir las lágrimas, una de las mejores experiencias que me han tocado en la vida.
Si tienes demasiada energía después del amanecer puedes caminar de regreso al pueblito lo cual te debería de llevar no más de media hora puedes recorrer los diferentes senderos que hay y llegar por la mañana para desayunar. Entre los senderos hay un lago muy bonito tiene un pequeño kiosco en el centro que conecta con un puente, este paisaje me encantó porque éramos solamente dos personas en el lago de vez en cuando nos encontramos en el camino a diferentes personas, pero era muy raro. La ventaja de esta reserva natural es que si vas entre semana no hay tanta gente por lo cual te puedes encontrar tú, el bosque y sus sonidos. Tal vez lo único negativo de este bosque es que el sol se esconde después de mediodía, el cielo se empieza a nublar y la neblina empieza bajar por lo que son muy pocas horas con luz solar, así que debes de aprovechar cada minuto.
Al ser un parque nacional, el pueblito no es tan grande únicamente son un par de calles y tal vez las opciones de hoteles no sean las más baratas. Aunque antes de llegar hay varios lugares donde te puedes hospedar, sin embargo, yo creo que vale la pena quedarse al menos dos noches en la reserva o al menos una para poder ver el amanecer. Las opciones de comida tal vez no fueron las más variables o económicas. Aunque había un 7/11, creo comer ahí siempre no es la mejor opción. Así que recomendaría llevarse un poco de comida para el primer día, y los siguientes días probar un poco de la comida local.
En definitiva, esta área me gustaría visitarla una segunda vez. Tal vez buscaría visitarla en mayo o finales de abril, ya que los cielos están despejados, en verano podría ser bueno, pero se tendría que revisar un día que no llueva porque las lluvias son más propensas en los meses de calor. Y aunque soy una persona que nació entre las montañas, y estaba acostumbrada a ver este tipo de escenarios. Creo que Alishan realmente me sorprendió y fue una de las aventuras más gratas que tenido en Taiwán.









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