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Seúl primera parte

  • saraiescandon
  • 8 mar 2023
  • 4 Min. de lectura

Las pasadas vacaciones del año nuevo lunar realicé un viaje por Seúl, esta experiencia decidí dividirla en dos artículos, ya que es demasiada la información y realmente esta ciudad causo una impresión muy positiva en mí. Para empezar, creo que se necesitan entre 6 y 8 días para estar en Seúl y poder disfrutar de todo. Lo segundo fue que no pensamos bien las fechas para realizar este viaje, únicamente compramos los boletos porque estaban baratos, sin embargo, recomendaría ir en otros días porque Seúl durante el invierno es muy frío -18 °C, temperaturas que solamente había experimentado en Canadá y con las cuales uno puede sufrir mucho. De igual forma, creo que condiciones climáticas más óptimas, la ciudad se puede disfrutar mejor o de diferente manera. Visitamos Seúl durante los dos días más fríos del año, por lo que nuestros primeros dos días fueron bastante incómodos o atareados buscando donde refugiarnos del frío, fuera de esto, logramos acomodar los museos, galerías de arte y templos, lugares que estuvieran cubiertos para no tener que estar al exterior durante esos días. El resto de los días el clima mejoró, pero siempre tuvimos temperaturas negativas, el mejor clima fue de -7° que fue una gran mejora en comparación a los -18°.




Aprendí de Corea, durante la maestría, porque tuve una compañera de coreana y con ella probé algunos de los platillos de su país, pero en realidad no le hicieron justicia al sabor. Todos los platillos que probamos fueron espectaculares, especialmente la carne asada o parrillada coreana, el pastel de frijol blanco y las diferentes variaciones del Kimchi. Por cierto, siempre pensé que solo existía un tipo de kimchi, pero hay un mundo de variedad. Otra cosa que me sorprendió y que creo que los coreanos ponen mucho empeño es la decoración de las diferentes cafeterías o restaurantes, además el pan era muy bueno si lo comparo con mi experiencia en Taiwán y en Japón. Para probar la gastronomía coreana hay que arriesgarse por qué se pueden encontrar sabores picantes o texturas diferentes, además es bueno adentrarse en los mercados nocturnos y los puestos callejeros.


Estuvimos cinco días en total en Seúl, debido a la cantidad de arquitectura, monumentos, palacios y templos que hay en la ciudad, organice estos días con horarios, cosa que no suelo hacer muy seguido. Normalmente, marco los lugares que quiero visitar en el mapa y una vez que estoy en la ciudad me dedico a caminar y a visitar los que estén cerca. Otra cosa que marqué fueron diferentes cafés y restaurantes, ya que la comida coreana es una de mis favoritas y no quería perderme de muchas cosas. Más adelante les compartiré una foto de mis locaciones y como se veía mi mapa de Seúl. Una de las ventajas de tener amigos en la ciudad es que siempre te aconsejan cuáles son las mejores áreas para hospedarse y cuáles son lugares imperdibles de la ciudad. Esto sirve para ahorrar dinero y no pagar tanto transporte público y poder caminar a nuestros destinos. Para mí esta área debería de estar cerca de las estaciones Jonggak o Jongno 3- ga porque estos lugares se encuentran a la mitad de muchos de los sitios más turísticos, la ventaja de quedarnos aquí fue que podíamos llegar a los lugares caminando, más temprano, aprovechar y tomar más fotos sin tanta gente. Recomendaría estas áreas para quedarse si es que vas a visitar Seúl. Además, estos barrios cuentan con lugares donde comer, calles muy bonitas para comprar recuerdos.


Lugares que son imperdibles en Seúl: el Gyeongbokgung Palace, Changdeoggung, la villa Bukchon Hanok, el N Seúl Tower, el museo Nacional de historia, Insa-dong, y el mercado Gwangjang. Si te sobra tiempo puedes visitar otros lugares, en nuestro caso esos espacios los llenamos con arquitectura, restaurantes y uno que otro parque, pero de estos lugares les hablaré más en la segunda parte sobre Seúl. Mi lugar favorito fue sin duda el Gyeongbokgung Palace porque tiene tantos detalles y lugares, es como una mini ciudad, la arquitectura del lugar es maravillosa, no tan minimalista como los templos japoneses, pero tampoco tan cargada como los templos taiwaneses, los colores que predominan son el ver, el rojo y el blanco, lo demás es madera. Las calles que unen a los edificios no están recubiertas, solo están con tierra aplanada, lo cual se entienda por qué ayuda a drenar la nieve una vez que se empieza a derretir.



Otro de los lugares que me gusto fue Changdeoggung principalmente porque nos tocó visitarlo durante la nevada y bueno, la nieve transforma totalmente el lugar. Buscando donde pasar el atardecer llegamos al N Seúl Tower donde se puede ver la ciudad, los colores fueron increíbles y algo muy bueno del lugar es que cuenta con restaurantes por lo que puedes aprovechar y cenar algo. Para llegar a la torre recomiendo tomar un autobús o el teleférico. Un lugar imperdible si se quiere conocer más hacer de las tradiciones y la formación del país es el museo Nacional de historia, es grande, así que por lo menos se necesitan tres horas para recorrerlo y además es gratis. Alrededor del museo se encuentra un parque con un lago y hay muchas cafeterías donde comer alguna botana.


Sin lugar a dudas Seúl es una de las ciudades que visitaré otra vez, me enamoro, además creo que podría vivir ahí, es una ciudad grande, llena de lugares por explorar, que está muy bien equipada con transporte público y su gastronomía es espectacular. Recomiendo mucho tomarse el tiempo para caminar la ciudad, perderse un poco y deleitarse con sus paisajes.

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