Estudiar Arquitectura en Taiwán
- saraiescandon
- 18 abr 2022
- 5 Min. de lectura
Después de mis estancias en la universidad de Japón, me quedó la espinita de saber cómo sería estudiar formalmente en Asia. Aquella experiencia despertó en mí la curiosidad por explorar la educación asiática. Así empecé a buscar diferentes universidades y becas para estudiantes extranjeros a las cuales podría aplicar para seguir con mis estudios. Sabía que no quería regresar a Japón, no porque no me gustara, pero quería una experiencia distinta. Las primeras ciudades en mi lista fueron Seúl, Shanghái, Singapur y Taipéi. La principal razón fue que son parte de los cuatro tigres asiáticos, de las mejores economías en Asia, también entra Hong Kong, pero en ese momento se encontraba con protestas y problemas políticos con China, así que descarté esta ciudad.

Después de revisar los programas de estudio y las diferentes becas para estudiar en el extranjero, me decidí por Taipéi, aunque también influyó que uno de mis amigos de la universidad vivía en Taiwán. Decidí aplicar a la NTUST (National Taiwan University of Science and Technology). El programa de maestría me encanto, además de que podías participar en foros y diferentes competencias de diseño. Lo que me pidieron para aplicar al programa de estudios fue el portafolio, certificado de inglés, protocolo de investigación, una carta motivo para entrar a la universidad, cartas de recomendación y certificar mi título para que fuera válido en Taiwán, junto con mis calificaciones. Todo el proceso para entrar a la maestría duro unos seis meses, no recibes correos, solo la notificación de que tu aplicación está lista y al final la carta de aceptación.
Al mismo tiempo que aplicaba a la universidad, aplique a la beca. Creo que antes de empezar un proceso como este debes de tener en cuenta que el estrés será parte de tu día a día. Los documentos que te piden no son nada del otro mundo, pero el proceso para conseguirlos es cansado e implica muchas visitas a diferentes oficinas gubernamentales. Paciencia es la palabra clave para sobrellevar estas experiencias. Apliqué a la Beca Taiwán otorgada por el Ministerio de Educación (MOE), el proceso dura los mismos meses que la aplicación a la universidad. El primer paso fue revisar la página de internet para saber que documentos pedían, recuerdo que tuve algunas dudas y envié un correo para preguntar. La Oficina Económica y Cultural de Taipéi en México siempre fue muy eficiente en cuestiones de dudas y con el tramite migratorio. La beca consistía en varias etapas, una de las últimas es una entrevista con dos personas de la oficina, donde te preguntan por qué quieres estudiar en Taiwán, y cuáles son tus planes después de que terminas la maestría.
En mayo mis resultaron llegaron, primero me dieron la beca y después llego mi carta de aceptación a la maestría, justo un día antes de mi cumpleaños. Una vez que los resultaron fueron positivos, siguieron otros pasos para mudarte de país. Sacar permisos, visas y todos los documentos necesarios. Buscar casa, decidir qué empacar para la aventura. Toda esta etapa también es bastante estresante. Aunque una vez que llegas a Taiwán la universidad se encarga de guiarte durante el proceso de visado, te explican con manzanas como hacer las cosas, realmente hacen fácil los procesos de inscripción, pago de matrícula, visado y seguro médico.
Antes de mudarme, revisé blogs sobre la vida en Taiwán, otros más de graduados de la universidad a la que asistiría para saber más sobre el programa o que cosas empezar a leer. Verifique mis posibles clases, analicé el currículo de los profesores. Cuando estudias la maestría debes de escoger un profesor, el cual será tu tutor, dependiendo de los temas que te interese investigar es como escogerás a tu maestro. En lo personal escogí espacios públicos, vivienda social y concursos de diseño. Después de que un profesor te acepta en su laboratorio (oficina de investigación) te asignan un espacio donde puedes trabajar dentro de la facultad.
Solicité un cuarto para vivir en el campus de la universidad, la verdad estaba decidida a que mi primer año estudiaría arduamente y terminaría todos mis créditos. Así que durante el primer año de maestría prácticamente no salía del campus, el tener una oficina dentro de la universidad y vivir ahí me facilitaba las cosas muchísimo. Las materias que escogí durante la maestría fueron desde sustentabilidad, construcción en madera, hasta programación para emplear en urbanismo. Me sorprendía ver a los estudiantes universitarios programando y renderizando en los primeros semestres, además que el tema de los concursos es un componente primordial si quieres estudiar en esta facultad. Aprendí que estudiar arquitectura aquí o en México, es igual de estresante y siempre sin dormir, a tope con las tareas, solo que en la maestría tienes que leer mucho más.
Como dije anteriormente, mi meta era obtener todos mis créditos durante el primer año y así fue, aunque también tuve que encontrar tiempo para dar una conferencia, diferentes concursos de diseño y por último practicar diferentes deportes. Las materias que cursé en realidad eran fáciles, con su grado de dificultad, pero nada que no se lograra con estudio o unas cuantas noches en vela. Las clases de diseño arquitectónico me encantaban porque tenías la libertad de diseñar siempre y cuando pudieras explicar el concepto y las razones de tus diseños. Una de las clases que me impactó fue la de construcción en madera, en la cual abordamos diferentes formas de construcción con técnicas japonesas. Otra de las clases que me gustó mucho fue la de “Sistemas complejos y su aplicación al diseño” donde aprendimos dos diferentes maneras para programar y representar simulaciones urbanas y así estudiar el impacto de diferentes diseños.
La oportunidad de estudiar con estudiantes de diferentes países, conocer su perspectiva sobre el diseño arquitectónico, aprender un poco de como la arquitectura es realizada en sus lugares de origen, sin duda fue para mí un gran aprendizaje. Por otro lado, aprender sobre Taiwán y cómo la arquitectura se desarrolla en este país me ayudo a entender un poco como es la sociedad taiwanesa. A lo largo de mis estudios en Asia tuve que aprenderme diferentes leyes de construcción, tratar de aprender el idioma para cosas del día a día. Pero después de muchas desveladas, logré obtener el título y más feliz no podría estar.
Si contemplamos que las maestrías en cualquier país poseen un elevado grado de dificultad y a esto le sumamos la adaptabilidad que se necesita para sobrevivir en un nuevo país. Creo que es un gran reto decidirse por una maestría en el extranjero, más donde de no hablan tu idioma o donde tienen una cultura diferente a la tuya. Es difícil decidirse y dejar tu país, dejar a tu familia, pero pienso que, si se tiene el deseo de explorar otras oportunidades, uno debe de hacer lo posible por lograr sus sueños. Mientras se tenga motivación, nos esforcemos y trabajemos de la mejor manera, todo se puede alcanzar.



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